La cereza se cosecha una sola vez, pero se puede perder muchas veces entre la cámara y el destino. Buena parte de la calidad de la cereza se juega en la poscosecha: cada ciclo del equipo de frío seca el aire de la cámara, y la fruta compensa esa sequedad entregando su propia agua.
El resultado aparece días después, cuando ya no hay vuelta atrás: pedicelos pardos, pérdida de peso y fruta opaca. A eso se suman las podredumbres que sobreviven en la cámara de una temporada a la otra.
En Rodin S.R.L. acompañamos a empacadores y frigoríficos de Argentina con tecnología Aguair para controlar la humedad y la sanitización de cámaras. En esta nota te explicamos por qué pasa y cómo prevenirlo antes de que arranque la cosecha.
Es un fruto no climatérico: la calidad con la que sale del árbol es la máxima que va a tener. Por eso se cosecha con la madurez justa, y desde ahí el desafío es conservarla: frío, humedad controlada y cámaras sanitizadas.
La cereza es una fruta chica, con mucha superficie en relación con su volumen. Eso la vuelve especialmente sensible a la deshidratación, incluso a baja temperatura, y explica por qué las pérdidas en la conservación poscosecha se notan antes en esta fruta que en otras.
El evaporador del equipo de frío condensa la humedad del aire y la saca de la cámara. Si nadie repone esa humedad, la fruta la entrega. Cada punto de humedad relativa que cae se traduce en kilos que no se facturan, menor firmeza y pérdida de brillo.
El pedicelo es lo primero que se deshidrata y lo primero que ve el comprador. Un pedicelo pardo hace que una cereza sana parezca vieja, y en exportación es motivo de descuento o reclamo.
Botrytis, Monilinia y Penicillium pueden sobrevivir en paredes, evaporadores, bins y rincones de la cámara. Si la cámara no se sanitiza a fondo antes de la cosecha, el inóculo está esperando a la primera fruta que entra.
La buena noticia es que las dos causas se pueden medir y controlar. Estas son las herramientas que proponemos para cada etapa.
Los equipos Aguatronics de Aguair generan una micro-niebla seca de 6 a 10 micras que se evapora en el aire sin mojar la fruta, los envases ni los pisos. Así se sostiene una humedad relativa estable de 90–95 % en preenfriado, cámara de guarda y sala de empaque.
Antes de la cosecha, los equipos SaniCart aplican el desinfectante por niebla seca en todas las cámaras vacías. La niebla queda suspendida en el aire y llega a rincones, techos y evaporadores, donde el lavado tradicional no alcanza. Además, reduce el consumo de químico hasta en un 50 %, según la industria.
No se puede mejorar lo que no se mide. Un datalogger de temperatura y humedad instalado durante 48 a 72 horas muestra cuánto cae la humedad en cada ciclo de frío y de deshielo. Es el primer paso para dimensionar la solución correcta para tu cámara.
Para destinos lejanos, los envases de atmósfera modificada PacLife completan la cadena y acompañan a la fruta durante el viaje.
Antes de que entre la primera cereza, repasá estos puntos con la cámara vacía:
Estos controles forman parte del control ambiental en cámaras poscosecha, que no termina cuando la fruta entra a la cámara.
La temporada de cereza está por empezar. Te ofrecemos una demo de sanitización en una de tus cámaras y un diagnóstico de humedad con datalogger, para que tomes decisiones con datos antes de que entre la fruta. Escribinos a info@rodinsrl.com.ar y coordinamos la visita.
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